Prensa paritarias 22, 23 y 24 de febrero

CLARIN

Paritaria docente: fuerte rechazo gremial a la oferta del Gobierno

Por Diego Geddes

La propuesta oficial fue de 22% de aumento y $ 2.000 por presentismo. Los maestros piden entre 42 y 62 %.

22/02/14
La primera reunión paritaria para establecer el piso salarial de los docentes de todo el país quedó lejos de un acuerdo. La propuesta oficial del 22% (dividido en tres cuotas) fue rechazada por los gremios docentes, que la calificaron de “inadmisible”, aunque quedaron a la espera de una nueva convocatoria, que sería el lunes o el martes. De todas maneras, y teniendo en cuenta la diferencia entre el ofrecimiento oficial y lo que piden los docentes, algunos gremios ya analizan la posibilidad de convocar a un paro, que pondría en riesgo el inicio de clases pautado para el 5 de marzo en casi todo el país.
“No hubo acuerdo salarial”, informó Capitanich después de la reunión, acompañado por los ministro de Educación, Alberto Sileoni; de Trabajo, Carlos Tomada; y de Economía, Axel Kicillof. “Se fijó un cuarto intermedio para la semana que viene”, dijo el jefe de Gabinete, que también destacó logros de la gestión kirchnerista en materia de Educación, pero que se fue sin responder preguntas de los periodistas y sin informar cuál había sido el ofrecimiento del Gobierno. Más tarde, Capitanich convocó a una conferencia de prensa en la Casa Rosada para hablar de los números y para contar, esta vez sí, cuál había sido la propuesta.
El ofrecimiento oficial es de un 22% de aumento, dividido en tres cuotas a cobrar en marzo (12%), junio (5%) y noviembre (5%), más una suma fija de 2.000 pesos dividida en dos cuotas por presentismo. En dinero, el aumento representaría un incremento de 409, 170 y 170 pesos, por lo que el sueldo mínimo pasaría de 3.416 pesos a 4.167, algo que está lejos del pedido de los gremios.
En su segunda exposición, Capitanich sumó los montos fijos de 2.000 pesos por presentismo como parte del aumento ofrecido (26,8% en lugar del 22%), pero para los gremios eso no tiene un valor real, ya que sólo las cifras remunerativas impactan en el porcentaje que eleva el plus por antigüedad.

CTERA reclama un mínimo de $4.860 (que sería un incremento del 42,27%), mientras que los otros gremios exigen un sueldo inicial de $ 5.500 (un ajuste del 62%). Y los gremios también rechazaron de plano el hecho de que el aumento final se cobre recién los primeros días de diciembre.
Anoche, Capitanich calificó a las propuestas gremiales como “imposibles de satisfacer”, aunque aclaró que seguirán negociando y que los próximos encuentros con los gremios pueden servir para acercar posiciones.
La jefa de CTERA, Stella Maldonado, dijo que el escenario de la negociación “es muy complejo” y que la propuesta era “inadmisible”, aunque todavía espera poder avanzar en la negociación. “Hasta el 2011 pudimos llegar a un acuerdo, luego ha habido un retroceso en términos de negociación”, en referencia a que los dos últimos años el aumento se resolvió por decreto, algo que el Gobierno no descarta repetir. El titular de SADOP (docentes privados), Mario Almirón, aseguró que “la sensación es que esta reunión tuvo más que ver con el requisito formal que con una intención genuina de negociación. Esta propuesta es absolutamente insuficiente ”. Mientras que el titular de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero, dijo que la reunión fue más para presentar las posiciones que para cerrar una negociación. “En este escenario es muy factible que si no se mejora la oferta el lunes o el martes muchos docentes comiencen a exigir un paro para el 5 de marzo”, dijo Romero, que anoche presidió una reunión del congreso nacional de su gremio, donde se aprobó adoptar medidas de fuerza si la semana que viene no reciben una oferta satisfactoria.
La paritaria docente define un piso salarial para todo el país, y cada distrito hace un ofrecimiento a sus maestros. Por ejemplo, en Córdoba ya hubo una oferta del 31,6%. Pero además, en este contexto de incertidumbre económica su resultado marcará una referencia para los otros gremios, que todavía no empezaron sus negociaciones.


Política

Las bases empujan a los dirigentes K a prepararse para la lucha

Por Carlos Galván

22/02/14
Aunque defienden los colores del kirchnerismo, los cinco gremios que participan de la paritaria nacional docente reciben el mismo trato que podría recibir, si existiera, un sindicato macrista. Ayer el Gobierno no sólo le ofreció a sus gremios aliados una suba escasa sino que trató a sus dirigentes con cinismo: el ministro de Economía, Axel Kicillof, justificó la oferta del 22% con el argumento de que la inflación en el último año no fue superior a ese porcentaje.
“Además de insignificante, el ofrecimiento es una burla ”, disparó a Clarín Hugo Moyano, jefe de la CGT opositora. “Ningún dirigente que responda a sus bases puede aceptar semejante porcentaje. La CTA alineada con el Gobierno está tirando por la borda toda su historia de lucha”, agregó. El líder camionero se hacía anoche la pregunta del millón: ¿Tendrá algún costo para las conducciones de los gremios su alianza con la Casa Rosada?
En los gremios lo rechazan.
“Acompañamos al Gobierno por convicción y no para sacar una ventaja”, explicó Stella Maldonado, secretaria general de CTERA, el principal gremio docente. Hugo Yasky, jefe de la CTA K, amplió: “Nuestra tarea primordiales defender el poder adquisitivo de los trabajadores, pero eso no tiene porque enturbiar nuestras posiciones. Creemos que este Gobierno representa un avance para el campo popular”. Pese a su alianza con la administración kirchnerista, los gremios docentes se preparan para pasar a la lucha. Sus conducciones tampoco tienen mucho margen de maniobra. Sus bases están furiosas.
Para entenderlo solo hay que mirar los números. Al actual mínimo de $ 3.416, el Gobierno ofreció un incremento del 22% en tres tramos, que llevaría a fines de este año el salario de los maestros a $ 4.167. La propuesta incluyó $ 2.000 en dos pagos por presentismo.
Maestro que se resfría, no los cobra.
“No podemos aceptar una suma volátil. En todo caso, que incorporen esa suma al salario”, dijo Sergio Romero, de UDA. Anoche, la entidad realizó un congreso en el que se aprobó iniciar medidas de fuerza en caso de que el lunes no haya acuerdo .
Suteba, el principal gremio docente de la Provincia, iba por el mismo camino. En asambleas en sus 129 seccionales –120 responden al oficialista Roberto Baradel y las 9 restantes a la oposición– se discutía no empezar las clases el 5 de marzo y hacer un paro por 48 o 72 horas. El conflicto que se avecina sería prolongado y de escala nacional. Salvo un puñado de distritos que acordaron o están cerca, como Salta, Córdoba y Santa Fe.

MIRADAS AL SUR 23-02-2014

Lo que se quiere y lo que se puede

En el modo en que cierren los acuerdos paritarios se juega buena parte de la apuesta del Gobierno a bajar la inflación, que arrancó alta (3,7%) a partir del nuevo índice de variación de precios puesto en marcha en enero. El resultado de las negociaciones con los gremios docentes, por ser las que abren el juego de las pautas salariales, centra toda la expectativa, ya que ineludiblemente el porcentaje de aumento que se otorgue será tomado como referencia pese a las múltiples diferencias entre este sector y otras actividades del mundo laboral.
De poco sirve la apelación del Gobierno a que los gremios tengan en consideración lo que mejoró el poder adquisitivo de sus salarios en los últimos diez años. Con los mismos parámetros que influyeron en las elecciones legislativas del año pasado –donde la mayoría de la gente no fue a votar con la película de la década, sino con la foto del presente y las promesas para el futuro– los sindicalistas tienen que dar respuesta a las demandas actuales de sus representados. No se trata necesariamente de ingratitud, aunque en muchos casos es seguro que la hay.
Parte de esa idea se puso en juego anteayer en el Ministerio de Educación al abrirse formalmente la discusión entre el Gobierno Nacional y los sindicatos docentes. De un lado de la mesa, acompañando al ministro de Educación, Alberto Sileoni, y al viceministro, Jaime Perczyk, estaban el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el ministro de Economía, Axel Kicillof; y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, lo que daba cuenta de la importancia que el Gobierno le otorgaba al tema. Del otro lado, una decena de secretarios generales de distintos sindicatos, entre los que se destacaban Estela Maldonado (Ctera), Roberto Baradel (Suteba), Eduardo López (Ute), Mario Almirón (Sadop) y Sergio Romero (Uda).
Los funcionarios buscaron acercarse a la cifra que pedían los docentes, pero partiéndola en rubros para que el porcentaje formal de aumento no fuera tan alto. La oferta fue del 22% de aumento, más 2.000 pesos por presentismo. El aumento fue propuesto en tres tramos: 12% ahora, 5% en agosto y 5% en noviembre. Esto llevaría el sueldo inicial mínimo a 4.167 pesos. Si a eso se le suma 1.000 pesos en junio y otros 1.000 en diciembre por presentismo, prorrateado en 12 meses, el ingreso básico sería de 4.333 pesos. Si se considera globalmente, el aumento propuesto sería de 26,8%.
Los docentes pidieron, para empezar a negociar, un salario de de 4.860 pesos, aunque el piso interno que se fijaron sería de 4.500 pesos. Es decir que la diferencia real sería de menos de 200 pesos, una brecha que no parece difícil de zanjar. Si el Gobierno estira un poco su propuesta y modifica los tramos, estaría a tiro del acuerdo, pero hay un abismo insalvable que no es de dinero: la cuestión del presentismo.
Un estímulo de ese tipo parece a priori una medida destinada a complacer a gran parte de la sociedad deseosa de que los abusos de muchos docentes, que faltan injustificadamente con la anuencia del sistema, sea castigada de algún modo, o, en contrapartida, sea premiado el que cumple. Pero ese cuadro de situación no parece que pueda ser modificado con un incentivo económico por presentismo. Al ausentismo docente hay que combatirlo, por supuesto, pero con otras herramientas, que desde el traspaso de las escuelas y los docentes de la Nación a las provincias, están en manos de los gobernadores más que de la Presidenta o del Ministerio de Educación de la Nación.
Pero lo más grave para el kirchnerismo es que estaría llevando adelante una iniciativa que se emparenta con el concepto de educación del liberalismo de los ’90. El premio por presentismo encaja en la idea economicista de la educación, donde ésta es considerada un gasto y no una inversión para el cumplimiento de un derecho.
Quizá el Gobierno encuentre una fórmula para incorporar esos 2.000 pesos anuales pero por otro concepto. Algunos deslizaban la idea de destinarlo al estímulo de los docentes que hacen cursos de capacitación y perfeccionamiento. Ese matiz quizás podría ser aceptado por los gremios.
Dirigentes docentes como Maldonado o Baradel, que reconocen abiertamente cómo el proyecto político gobernante mejoró la calidad de vida de los trabajadores, no figuran en la lista de los sindicalistas que quieren ponerle palos en la rueda a Cristina. Pero, como prioridad, buscan cumplir con la responsabilidad que le otorgaron al ser electos en sus sindicatos. Cristina, por su parte, necesita que el número final del porcentaje de aumento sea lo más bajo posible dentro de lo razonable, para que no dispare pedidos desmedidos de otros gremios. Ella también cumple con la responsabilidad del Jefe de Estado. El desafío es hallar el punto de encuentro.
Esta semana volverán a reunirse los mismos actores para seguir dialogando y ver si pueden acercar posiciones. De no llegar a un acuerdo, el Gobierno –como anticipó Capitanich– volvería a establecer el piso salarial docente por decreto, al igual que en 2012 y 2013. La paritaria nacional docente que creó Néstor Kirchner tenía como objetivo mejorar los sueldos docentes que por entonces era paupérrimos. Fue un modo de obligar a las provincias a dar mejores aumentos, lo que cerraba con el fondo de garantía docente, también impulsado por Kirchner, por el cual el Estado Nacional se compromete a aportar dinero a las provincias que no pueden llegar a pagar el mínimo establecido a nivel nacional. Esa herramienta, eficaz para un gobierno con vocación distributiva y en épocas de expansión, se transformó en un búmeran ahora que la crisis internacional presiona sobre los países emergentes, entre ellos Argentina.
Con acuerdo o por decreto, una vez definida la situación empezarán las verdaderas paritarias en cada provincia. Hasta ahora la única que se firmó fue en Salta con un 25% de aumento y están cerca de hacerlo en Córdoba y San Luis. Hasta el momento, y cómo se informaba en Miradas al Sur el domingo pasado, lo que se avizora son paros que impedirán el comienzo de las clases en la mayoría de las provincias.
Mientras esto se define, los gremios enrolados en la CGT avanzan en charlas preliminares con sus patronales sin acelerar definiciones en un respaldo tácito al Gobierno y su necesidad de ganar tiempo para bajar el índice de precios.
La inflación de febrero, aunque alta, debería ser menos que la de enero. Y la de marzo podría bajar sustancialmente. Con un trimestre definido habría una perspectiva más adecuada para proyectar la inflación anual y pactar acuerdos salariales más razonables.
Para que el secretario general de la CGT, el metalúrgico Antonio Caló, y el líder de los mecánicos, Ricardo Pignanelli (los dos gremios industriales más importantes) puedan imponer el concepto de paciencia ante sus pares, será clave la decisión del Gobierno de destrabar parte de la deuda que el Estado tiene con las obras sociales sindicales. En la última reunión que Cristina tuvo con estos sindicalistas se habló del tema y la Presidenta instruyó a la superintendente de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld, para que avance en la negociación de ese reintegro.
La paciencia pedida a los sindicalistas va de la mano del esfuerzo del Gobierno por frenar la suba de precios y en eso anda Kicillof y su equipo. El mecanismo es el mismo que está implementando desde que es ministro: acordar precios por sector y con todos los actores de la cadena que forman el precio al consumidor. La semana que pasó estuvo concentrado, principalmente, en negociar con la difícil industria farmacéutica, que en diciembre y enero pegó dos duros aumentos, y que como bien dijo Cristina con marcada intencionalidad, tiene en el Estado a su principal cliente. Kicillof quiere que retrotraigan los precios de los medicamentos de mayor consumo a los valores que regían en diciembre. Las farmacéuticas se resisten y proponen bajar un poco los precios actuales, pero que sean un 7% superiores a los de diciembre. El Gobierno sigue presionando para que se acepte su postura. Así de difícil es todo por estos días.
Mientras transcurre esta pelea, el peronismo bonaerense se reunió ayer en Santa Teresita para darle un fuerte respaldo a Cristina. Allí estuvieron varios de los potenciales candidatos presidenciales del oficialismo para 2015, entre ellos, el gobernador Daniel Scioli, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y Capitanich, además de muchos ministros, funcionarios nacionales y provinciales y la totalidad de los intendentes del espacio. Todos ellos hicieron referencia a las movidas desestabilizadoras que sufrió el Gobierno en los últimos tiempo (Scioli calificó a sus protagonistas de “miserables”) y destacaron la capacidad de la Presidenta para afrontar esta situación. El respaldo llega una semana antes del esperado discurso de Cristina en la tradicional apertura de sesiones del Congreso.

PAGINA 12 -  23-02-2014

Cuarto intermedio sin descanso

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió a defender la oferta del Ejecutivo y dijo que “para que haya calidad educativa, tiene que haber clases todos los días”. La respuesta de Hugo Yasky, líder de la CTA, y del titular de los docentes privados, Mario Almirón.
Aunque la negociación salarial entre el Gobierno y los cinco gremios docentes con representación nacional se encuentra en un cuarto intermedio hasta mañana o pasado, ni funcionarios ni dirigentes sindicales se tomaron descanso: desde los sindicatos continuaron ayer las críticas hacia la “insostenible” propuesta del 22 por ciento en tres tramos, mientras que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió a defender la oferta del Ejecutivo y reclamó “continuidad diaria y sistemática de clases”.
En el marco del congreso del PJ bonaerense en Santa Teresita, Capitanich defendió otra vez la postura del Gobierno en la paritaria docente. “En este último tiempo, el Estado ha invertido sustancialmente en recursos para mejorar la calidad de la educación, pero los esfuerzos no han tenido correlato en materia de calidad educativa”, sostuvo. Respecto del reclamo, Capitanich consideró “legítimo que se puedan expresar las demandas salariales”, pero indicó que “tiene que haber continuidad diaria y sistemática de clases”. En ese sentido, volvió a remarcar que “para que haya calidad educativa, tiene que haber clases todos los días”.
El jefe de Gabinete volvió a remarcar que “esta paritaria tiene que tener la fijación de un salario inicial, no tiene más expectativa que eso”. También recordó que “el Estado nacional no es empleador directo”, sino que lo es “el gobierno de cada provincia”.
Para el líder de la CTA oficialista, Hugo Yasky, los dichos de Capitanich “hacen acordar a las respuestas que daba la ministra de Educación menemista Susana Decibe”. “Con Néstor Kirchner, esa historia se revirtió y convocó a la Ctera a la discusión por la Ley de Financiamiento Educativo. Cuando se presentó la ley, sostuvo que el objetivo era tener un piso salarial docente que sirviera para presionar hacia arriba los salarios en provincias más pobres y evitar la desigualdad”, explicó ayer a Página/12, y añadió que las declaraciones del jefe de Gabinete “parecen dirigidas a tratar de rever ese objetivo”.
Yasky, quien llegó a la conducción de la CTA desde la Ctera, también sostuvo que Capitanich “debería informarse mejor sobre cuál fue el origen de esa ley y cómo desde el gobierno nacional se empujó a los gobernadores a aceptar que había que recomponer el salario de los trabajadores de la educación”.
Para Yasky la propuesta oficial está “lejos de la necesidad de recomponer el poder adquisitivo de los docentes” y es “absolutamente inaceptable”. “Sería injusto que el sector docente tuviera que pagar dentro del sector público los costos del desmadre económico que ocasionaron grupos especuladores y tenedores de dólares”, concluyó.
Por su parte, el titular del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), Mario Almirón, sostuvo que esperaban “una oferta superior que recompusiera la pérdida del poder adquisitivo en estos meses y compensara la situación de 2012 y 2013”, cuando los docentes quedaron rezagados respecto de los incrementos que recibieron el resto de los gremios.
“No cumplió con nuestras expectativas”, señaló Almirón en diálogo con este diario. A su vez, se mostró en contra de los dichos de Capitanich sobre la relación entre calidad educativa y continuidad de días de clase. “La calidad es del sistema educativo en su conjunto. Requiere una mirada integral y no es sólo la presencia del docente ni la del alumno. No se puede trabajar bajo cualquier condición”, sentenció el titular de Sadop.
De la negociación con el Gobierno participan la Ctera –el mayor gremio docente, alineado en la CTA de Yasky– y AMET, UDA, Sadop y CEA, sindicatos enrolados en la CGT de Antonio Caló. El viernes, el Ejecutivo ofreció un aumento del 22 por ciento a cobrarse en tres partes (con los sueldos de marzo, junio y octubre) y una suma fija de 2000 pesos sujeta a la asistencia de los docentes, dividida en dos (julio y diciembre).
Esta propuesta elevaría el salario docente a 4100 pesos, recién cuando se cobre el sueldo de noviembre, lo que se encuentra muy por debajo de lo que reclaman los gremios. Sin llegar a un acuerdo, se decidió pasar a un cuarto intermedio y la negociación continuará el lunes o el martes.
Informe: Aldana Vales.

DIARIO POPULAR 23-02-2014

Prudencia y ajuste
Por Pepe Eliaschev

¿Quién pagará? No Cristina, claro. Hay varios anotados: Scioli, Macri, Massa, Sanz, Cobos. La pesada factura estará al cobro de los que vengan. Será una más de tantas

Todo lo que se dijo de una manera y en un cierto sentido, puede convertirse en todo lo contrario. Al menos, en las trincheras del Gobierno, las verdades se dan vuelta como guantes y a nadie se le sonrojan las mejillas. Los 5000 millones de dólares que el gobierno que asuma en 2005 (no éste), deberá pagarle a Repsol por la expropiación de YPF revelan que los golpes de pecho oficiales de aquella épica captura eran exhibiciones de un coraje solo retórico.
'Los tarados son los que piensan que el Estado debe ser estúpido y cumplir lo que dice la propia empresa", amenazó el hoy ministro Axel Kicillof en el Senado cuando, rechazó el pedido de 10.500 millones de dólares que hizo Antonio Brufau por el 51% de YPF que le expropió el gobierno. El ametrallamiento verbal del Gobierno con la misma corporación española a la que la Casa Rosada le confió una YPF manejada por la familia Esquenazi en 2006, era bastante barato.
"Tarado", pero astuto, el catalán Brufau puso 10.000 millones de dólares para conseguir 5000. Negocio brillante. El mismo tándem Kicillof-De Vido que acusaba a los españoles de mentirosos, saqueadores y siniestros, y amenazaba con cobrarles ellos a Repsol, no Repsol a YPF, terminaron ahora con el paquete indemnizatorio.
¿Quién pagará? No Cristina, claro. Hay varios anotados: Scioli, Macri, Massa, Sanz, Cobos. La pesada factura estará al cobro de los que vengan. Sera una más de tantas. Sabía el Gobierno que al final del camino, y como se dice en la calle, poniendo-estaba-la-gansa. "No le vamos a pagar lo que ellos quieran, esos U$S 10.000 millones. Los tarados son los que piensan que el Estado debe ser estúpido y cumplir lo que dice la propia empresa", se exaltaba Kicillof. Bueno: 10.000 no, pero 5000. Brufau conoce su oficio, hacer negocios. Kicillof es un experto en John M. Keynes y en Karl Marx.
La historia de la 'maldita' Repsol es apenas una perla más en un fastuoso collar. Nada menos que el siempre comprensivo secretario de la CGT oficial lo proclamó esta semana, cuando no tuvo más remedio que hacerse cargo del brutal impuesto inflacionario, agravado este primer bimestre del año. "Cuando hay inflación perdemos los trabajadores' admitió el metalúrgico. Peor, consciente del casillero que ocupa y del que no puede ni sabría salir, murmuró: "los dirigentes sindicales vamos a defender los precios que dice la señora" (Cristina Fernández).
¿Es que empezó ahora la inflación, ésa que el Gobierno pretendió invisibilizar durante los últimos cinco años? Cuando se trata de Caló o de la CTA oficial de Hugo Yasky, conviene olvidarse de toda pretensión de que se trate de sindicatos de trabajadores independientes de la política. "El movimiento obrero tiene que colaborar y acompañar a la presidenta hasta el 2015 y después trabajaremos para que el próximo presidente también sea peronista", aclaro Caló. Usó además la palabra clave de un gobierno que, ante una inflación que, ahora mismo, navega a una velocidad del 35% anual, pide paritarias con techo del 25%: "estamos en época de paritarias, vamos a ponerle cordura, tenemos que pensar que haya trabajo, si no hay trabajo no hay país". Curioso movimiento obrero, cuyas pretensiones admiten que los salarios pierdan la carrera contra la depreciación inflacionaria.
Lo cierto es que, pese a la actual 'cordura' de un sindicato que en otras épocas acaudillaron Augusto T. Vandor, José I. Rucci y Lorenzo M. Miguel, la primera reunión paritaria para establecer el piso salarial de los docentes de todo el país no llegó a ningún acuerdo. El Gobierno ofreció 22% (dividido en tres cuotas), algo repelido al toque por los sindicatos docentes, para quienes es "inadmisible". Mañana o el martes llegaría una contrapropuesta del Gobierno. Las diferencias entre la oferta gubernamental y el reclamo sindical son enormes, sobre todo considerando que mañana, lunes 24 de febrero, estarán faltando apenas siete días hábiles para el comienzo del ciclo lectivo. Habituada a llegar siempre "boqueando", la Argentina no sabe si el sistema escolar arranca o no a tiempo este año, una de las más llamativas rarezas nacionales a nivel mundial.
Ofrece el Gobierno un 22% de aumento, fraccionado en tres cuotas, empezando en marzo con 12%, luego en junio con 5% y finalmente noviembre con otro 5%. Darían además una suma fija de 2.000 pesos, también dividida en dos cuotas, a cargar en el moralmente cuestionado rubro de "presentismo", un premio extra a quienes se limitan a no ausentarse. Triste destino de docentes "sarmientinos". En dinero, el aumento de Kicillof representaría 409, 170 y 170 pesos, con lo cual el sueldo mínimo de un docente pasaría de 3.416 a 4.167 pesos.
Los sindicatos desprecian la zanahoria de los 2000 pesos porque sólo el sueldo remunerativo impacta en el porcentaje que eleva el plus por antigüedad. Lo de sueldo "remunerativo" es otra extravagancia argentina. Es un eufemismo opaco, parecido a llamar a las torturas 'apremios ilegales'. ¿Cómo se define un sueldo que no remunera? Traducción: trapisonda criolla para encubrir un pago en negro, típica herencia de la Argentina inflacionaria, la de hoy, como la de siempre.
Para el principal sindicato docente (CTERA) el mínimo debe arrancar en $4.860 (un aumento del 42,27%), pero otros tres grupos del híper fragmentado y proletarizado gremialismo del sector exigen un inicial de $ 5.500 (aumento del 62%). Eso, dijo Capitanich, es "imposible de satisfacer". Para la Unión de Docentes Argentinos (UDA) 'es muy factible que si no se mejora la oferta el lunes o el martes muchos docentes comiencen a exigir un paro para el 5 de marzo'.
Pasa que la paritaria docente fija un piso salarial para todo el país y en un 2014 empapado de profunda incertidumbre económica lo que ella defina será referencia obligada para otras categorías, sea esto o no lo que ambiciona el oficialista Caló con su filosofía 'prudencial'. Prudencia ante el ajuste inexorable es lo que pide el Gobierno. El reclamo que hace el grupo gobernante es audaz y costoso, pero gran parte de la fiesta ha terminado y esto es lo que hay.

DIARIO AMBITO FINANCIERO 24-02-2014

Nación, a un paso de otro decreto
Paros golpearán vuelta a clases ya en 5 provincias
• Se extienden amenazas en otros distritos; Nación, a un paso de otro decreto

Por: Silvina Kristal

La postal de aulas vacías volverá a empañar el inicio del ciclo lectivo este año en las provincias, ante la falta de acuerdo salarial.
En medio del intento entre hoy y mañana de destrabar una paritaria docente nacional que parece condenada al naufragio por tercer año consecutivo, gremios docentes de cinco provincias ya oficializaron paros para el inicio del ciclo lectivo, que arrancará en cinco distritos el próximo miércoles y el 5 de marzo en el resto.
En esa línea, ya fueron lanzados anuncios de huelga para el miércoles en Chaco (hasta 72 horas) y Río Negro, y para el 5 de marzo en Catamarca (72 horas), La Rioja (48 horas) y Santa Cruz (24 horas).
Pero además las amenazas de huelgas se multiplican en la mayoría de los otros distritos -como Mendoza , Neuquén y Buenos Aires-, con escasas excepciones, como Santa Fe y Santiago del Estero (ver aparte).
El pasado viernes, el primer encuentro paritario formal entre el ministro de Educación, Alberto Sileoni, y los cinco sindicatos con representación federal -CTERA, UDA, SADOP, AMET y CEA- no permitió arribar a un acuerdo y derivó en un riesgoso cuarto intermedio hasta hoy o mañana, aunque hasta anoche no se había activado la nueva convocatoria.
La postal que emanó del Palacio Pizzurno no hizo más que confirmar el abismo que hasta el momento separa a las partes en el round en pos de la definición de la suba del sueldo inicial de los maestros a nivel país -hoy de 3.416 pesos-, y dejó a la Casa Rosada a un paso de la definición del incremento por decreto, de manera unilateral, como ocurrió en los últimos dos años.
La oferta gubernamental fue finalmente del 22% en tres cuotas entre marzo y noviembre, para elevar el sueldo inicial a 4.167 pesos en el anteúltimo mes del año, muy lejos de la suba del 61% (5.500 pesos) exigida por los gremios aglutinados en la CGT oficialista de Antonio Caló -UDA, SADOP, AMET y CEA- y de la del 42,2% (4.860 pesos) reclamada por CTERA, alineada con la CTA de Hugo Yasky.
Los dirigentes además exigen una reapertura de la discusión de sueldo en junio, para monitorear el impacto de la inflación tras la devaluación.
El Gobierno nacional también propuso el pago de dos cuotas de 1.000 pesos en carácter de presentismo -en la mitad del ciclo lectivo y al final-, que generó malestar entre los dirigentes.
En las últimas horas, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, defendió la oferta oficial, al sostener que de esta manera el salario inicial de los maestros quedará a fin de año con un aumento del 26,8%, si se cuenta el incremento del 22% propuesto más los 2.000 pesos de presentismo.
En este marco, ayer el titular de UDA y secretario de Políticas Educativas de la central de Caló, Sergio Romero, confirmó que los cuatro sindicatos cegetistas se reunirán hoy al mediodía en la Ciudad de Buenos Aires para evaluar el delicado escenario.
Los dirigentes remarcaron que irán al encuentro oficial "con el ánimo de negociar", aunque la brecha entre las partes es grande y se profundiza en el caso del bloque de cuatro gremios, desde el cual dejaron entrever que su margen de negociación nunca será menor al de la cosecha de un salario inicial de 4.800 pesos.
Se trata de un posicionamiento más duro que el llevado adelante por CTERA, que para enfrentar la negociación optó por partir de la exigencia de un piso de 4.860 pesos, para maniobrar desde allí hacia abajo.
No obstante, todos coincidieron en rechazar la modalidad del dictado de un aumento por decreto, en la antesala del retorno a clases el próximo miércoles en Río Negro, Santiago del Estero, Chaco, San Luis y Tierra del Fuego.
"Si no hay acuerdo habrá inicio de clases bajo protesta en esos distritos, y la medida de fuerza será definida para el regreso masivo a las aulas del 5 marzo", advirtió un dirigente nacional a este diario, frente a la falta de entendimiento a nivel federal.
Previsiblemente, la indefinición desde Nación golpea de lleno en el interior, ya que no termina de emerger una pauta para ser tomada como referencia en las discusiones locales.
Casi a ciegas, los Ejecutivos se vieron obligados a activar las negociaciones, y varios de ellos avanzaron en ofertas superiores al 25% escalonado anual que pretende imponer un grupo de gobernadores, con el bonaerense Daniel Scioli a la cabeza, frente a exigencias gremiales que parten del 35% con reapertura de la discusión salarial en junio.
La aspiración de los gobiernos fue pulida en un encuentro que mantuvieron el 10 de febrero funcionarios de Hacienda de 15 provincias, y que tendrá una segunda cumbre el próximo miércoles -que finalmente no se concretará en la porteña Casa de Salta-, para monitorear el avance de las paritarias.
Por de pronto, para el round salarial de fondo, Scioli convocó a los maestros para mañana a las 18, y a los estatales para el miércoles a las 12.
Los maestros bonaerenses calentaron la cancha, en la previa. En esa línea, SUTEBA definió en un congreso que no volverá a las aulas el 5 de marzo si fracasan las negociaciones locales, mientras la minoritaria ADOSAC anunció que activará una huelga por tiempo indeterminado si no cosechan un salario mínimo de bolsillo de $ 9.800.

CLARIN

Política

Con la paritaria trabada, los docentes programan paros

Por Carlos Galván

24/02/14
A apenas 10 días del inicio del ciclo lectivo, la paritaria nacional docente aún sigue sin definirse. Es más: anoche directamente no estaba confirmado si el Gobierno convocará hoy o mañana a los gremios de los maestros para la segunda ronda de negociaciones. En la anterior, el viernes pasado, se les ofreció una suba del 22% en tres tramos y por 12 meses, oferta que fue rechazada por los sindicalistas. En los gremios suponen que la Casa Rosada les mejorará la propuesta -“¿Si no para qué nos pidieron pasar a un cuarto intermedio?”, razonó el sindicalista Roberto Baradel-, pero que igual el ofrecimiento será insuficiente. Así, los sindicatos docentes se encaminan a no empezar las clases el miércoles 5 y a realizar un paro nacional por al menos 48 horas.
La medida de fuerza se llevaría a cabo incluso en las jurisdicciones escolares en las que los gremios hayan llegado un acuerdo salarial con las administraciones de sus provincias. Salta ya cerró y en Córdoba y Santa Fe están cerca de hacerlo.
Los cuatro gremios docentes que integran la CGT oficialista (UDA, AMET, CEA y Sadop) se reunirán esta tarde para acordar una posición común en caso de que el Gobierno vuelva a fijar el salario mínimo docente por decreto.
“Vamos a evaluar la marcha de las negociaciones y a consensuar las medidas de fuerza que realizaríamos si no hay acuerdo.
Podría ser un paro de entre 48 y 72 horas a partir del 5 de marzo ”, anticipó a Clarín Sergio Romero, secretario general de Unión de Docentes Argentinos (UDA).
CTERA, el quinto gremio docente que participa de la paritaria nacional, tendrá hoy su congreso nacional. Se espera que sus 242 delegados faculten a su Junta Ejecutiva a iniciar un plan de lucha en caso de que no haya acuerdo salarial. Los congresales del bonaerense SUTEBA, el principal gremio que integra CTERA, irán con el mandato de un paro nacional de 48 horas el 5 y 6 de marzo.
En la reunión del viernes, el Gobierno ofreció elevar un 22% en tres tramos el actual salario de $3.416 del maestro de grado inicial. También propuso el pago para todos loa maestros de $2.000 en dos cuotas por presentismo. El combo salarial fue rechazado por los gremios.
Según la Casa Rosada, la suba final que proponen es del 26,85%. El porcentaje surge de prorratear los $2.000 en los 12 meses del año. “No, la oferta es sólo del 22% porque los docentes no saben si cobran esa suma fija. El que falte porque se enfermó no la recibe”, dijo el sindicalista Sergio Romero.
Los gremios rechazaron la oferta por insuficiente, pero también porque consideraron una provocación que se la incluyera bajo el item “presentismo”. “Es inaceptable por niveles salariales y concepción. Pero eso no quiere decir que no estemos dispuestos a discutir el ausentismo”, sostuvo el titular de SUTEBA, Roberto Baradel.
Lo cierto es que las partes están muy lejos de alcanzar un acuerdo. Los cuatro gremios de la CGT oficialista llegaron a la paritaria reclamando un mínimo de $5.500 y CTERA uno de $4.860.
Esas cifras son negociables. Se sabe que los gremios docentes de la CGT estarían dispuestos a bajar hasta un mínimo de $4.800. CTERA, en cambio, aceptaría firmar si les ofrecen $4.500.
Si la oferta final es inferior a los $4.800, los gremios docentes de la CGT oficialista rechazarán firmar el acuerdo salarial. En ese caso, ¿se atreverá CTERA a firmar sola?
En los gremios están convencidos de que con un plan de lucha lograrán torcerle el brazo al Gobierno. Recuerdan, por ejemplo, que el año pasado en la Provincia la paritaria recién se firmó el 6 de junio y tras 12 días de paro. Los maestros lograron que la administración de Daniel Scioli mejorará la suba -del 22% al 25%- y que los tramos del aumento fueran más cortos.

DIARIO EL CRONISTA

Economía y política 24.02.14 | 00:00

Muy lejos de un entendimiento, la paritaria de los maestros quedó a un paso del conflicto


Funcionarios y docentes volverán a reunirse en las próximas horas, pero los gremios descreen de una propuesta superadora. Ya prevén medidas de fuerza

por ELIZABETH PEGER Buenos Aires
La paritaria docente se acerca casi indefectiblemente a un desenlace de conflicto. Luego del fracaso de la negociación del viernes, funcionarios del Gobierno y representantes docentes volverán a reunirse en las próximas horas aunque con escasas chances de encarrilar la discusión por el nuevo piso salarial docente hacia un horizonte de entendimiento.
La enorme distancia que separa el último ofrecimiento oficial, un incremento escalonado del 22%, de los reclamos gremiales, que presionan por subas de entre 42% y 61%, alimentan la convicción sindical de que el Gobierno optaría por fijar por tercer año consecutivo el aumento por decreto, situación que redundaría en la confirmación de paros y medidas de fuerza en el inicio de las clases.
Hasta anoche las conducciones de Ctera y los cuatro gremios docentes de la CGT oficial (Sadop, UDA, Amet y CEA) aguardaban la convocatoria a un nuevo encuentro con el Ejecutivo, tras el revés de la negociación del último viernes. Durante esa reunión, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, propusieron a los docentes un aumento en tres tramos de 22% (en marzo $ 409, en agosto $ 170 y en noviembre otros $ 170) más una suma fija de $ 2000 en concepto de presentismo, que fue rechazada por los gremios. Ese nivel de incremento, que para los cálculos de la administración kirchnerista representa una mejora de 26,8%, significa elevar el actual piso salarial de $ 3.416 a $ 4.165 al completarse la recomposición, muy lejos del mínimo de $ 4.860 pretendido por Ctera y del piso de $ 5.500 planteado por los sindicatos cegetistas.
Los gremios docentes apuestan a retomar hoy o a más tardar mañana las negociaciones, aunque admiten que son “muy pobres” las expectativas de lograr una oferta salarial superadora de parte del Gobierno. “Ellos están muy convencidos de lo que ofrecen, no vemos que pueda surgir una propuesta interesante”, admitió el referente de uno de los gremios que participa de la negociación.
Desde otro sindicato advirtieron que se planteó al cuarto intermedio en la reunión del viernes para “salvar la paritaria”, pero señalaron que “hay muy poco margen para un acuerdo”. “Estamos más cerca de un conflicto que de cualquier acercamiento”, sostuvo el dirigente a este diario.
Con esa previsión de fondo, los gremios que participan de la paritaria federal ya fijaron para esta misma semana la realización de sus respectivos congresos, en los que estiman definir la modalidad del plan de lucha que pondrían en marcha el próximo 5 de marzo, cuando está previsto el inicio del ciclo lectivo en 19 provincias. Este miércoles está estipulado el comienzo de las clases solo en cinco distritos, aunque en la mayoría de los casos ya se anunciaron medidas de fuerza.
El cuadro de situación en las provincias es muy dispar. Mientras distritos como Córdoba, Santa Fe y San Luis acordaron con los docentes mejoras salariales que van del 32% al 30% para evitar medidas de fuerza, en otras jurisdicciones todavía esperan la resolución de la paritaria federal para comenzar sus negociaciones.
Ese es el caso de la provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades convocaron para mañana a los gremios con el propósito de comenzar a analizar el futuro incremento salarial. Al respecto, desde los sindicatos provinciales anticiparon que no iniciarán las clases si no se logra un acuerdo en la paritaria nacional y el Gobierno establece por decreto los aumentos.
En tanto, ya se anunciaron paros de entre 24 y 72 horas en Río Negro, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Santa Cruz.

PAGINA 12 - 24-02-2014


EL PAIS › LOS GREMIOS ESPERAN QUE EL GOBIERNO LOS CONVOQUE A UNA REUNION ENTRE HOY Y MAñANA

Segundo round para la paritaria docente


Los docentes esperan retomar hoy las negociaciones para acordar el porcentaje de aumento para la paritaria nacional. Mientras, mantendrán reuniones para evaluar posibles medidas si persiste el desacuerdo.

Los docentes esperan retomar hoy la paritaria con el gobierno nacional, mientras los gremios de al menos cuatro provincias resolvieron no comenzar las clases el 5 de marzo y en otras analizan medidas de fuerza. La titular de la Ctera, Stella Maldonado, dijo que tienen expectativas de recibir una propuesta superadora. El viernes, las cinco federaciones docentes que participan de la negociación rechazaron una primera oferta del 22 por ciento.
La dirigente reiteró que, si el aumento es definido de manera unilateral por la Casa Rosada, los maestros tomarán medidas de fuerza. “El Gobierno fue el que planteó el cuarto intermedio, por lo que uno debería suponer que tiene una propuesta superadora para hacer. Si eso no es así y finalmente define por decreto el aumento del piso salarial de los docentes, esto será rechazado absolutamente y daría lugar a medidas de acción directa, además de una denuncia ante la OIT, porque se estaría violando lo que está pautado para la negociación colectiva”, señaló la dirigente.
Al cierre de esta edición, la reunión no había sido convocada, por lo que la negociación podía tanto ser reanudada hoy como pasar para mañana. En esta mesa participan los sindicatos con representación nacional, la Ctera –integrante de la CTA– y cuatro federaciones que pertenecen a la CGT del metalúrgico Antonio Caló, Sadop (maestros particulares), Amet (de escuelas técnicas), CEA y UDA.
La paritaria nacional fija el salario inicial de los docentes, es decir lo que cobra un maestro que comienza a trabajar por un cargo de jornada simple. Ese piso está actualmente en 3416 pesos. La propuesta del Gobierno fue un aumento del 22 por ciento, lo que llevaría el sueldo inicial a 4100 pesos, más 2 mil por presentismo, pagadero en tres tramos, el último de ellos en noviembre.
El reclamo de la Ctera es que el piso salarial sea de 4860 pesos y su pago se complete dentro del primer semestre. Los dirigentes gremiales piden también una cláusula de monitoreo por la inflación. La Confederación (el mayor sindicato docente del país, con 352 mil afiliados) realizará hoy un congreso con representantes de todas las provincias para definir qué medidas de protesta tomará en caso de no haber acuerdo.

Por su parte, los dirigentes de las federaciones enroladas con la CGT, que están pidiendo que el inicial sea de 5500 pesos, se reunirán también este mediodía para evaluar la medidas a seguir, según anticipó el titular de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero.
Del encuentro participarán representantes del Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop), la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet) “para evaluar y definir los pasos a seguir, aunque todavía no sabemos cuándo se retoman las paritarias nacionales”, manifestó Romero.
El salario inicial es la base para las discusiones en cada provincia. En este sentido, ya son cuatro los distritos que el 5 de marzo no iniciarán las clases por anuncios de huelgas de 24, 48 y 72 horas de los gremios de Río Negro, Catamarca, La Rioja y Santa Cruz. También en la provincia de Buenos Aires el Suteba analiza paros para el 5 de marzo, aunque la medida está supeditada a lo que resuelva hoy el congreso de Ctera (ver aparte).

DIARIO POPULAR 24-02-2014

Empieza semana clave en la paritaria de los docentes


En vísperas de una semana clave de reuniones entre el gobierno y los sindicatos de maestros para negociar las subas salariales de 2014, crece la tensión por las amenazas de paro de los gremios

El gobierno nacional definirá esta semana por decreto un aumento salarial en torno al 25 por ciento para los docentes y los gremios de varias provincias ya anticiparon que no iniciarán las clases entre el 26 de febrero y el 5 de marzo como estaba previsto por estar disconformes con ese incremento.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, recibirá en el mediodía de hoy a los gremios con una mejora en la propuesta inicial del 22 por ciento para arribar a una suba de entre 24 y 25 por ciento, cifra que los docentes volverán a rechazar y ratificarán el reclamo por un incremento cercano al 40 por ciento.
La reunión será en la sede porteña del Ministerio de Educación y estará encabezada por Capitanich y los ministros de Educación, Alberto Sileoni; de Trabajo, Carlos Tomada, y de Economía, Axel Kicillof; mientras que a los docentes representarán los gremios CTERA, UDA, AMET, SADOP, y CEA.
Según dijeron fuentes oficiales, la gestión de Cristina Fernández de Kirchner ya resolvió que en caso de continuar sin acuerdo, el aumento será otorgado por decreto al igual que en 2012 y 2013, definición que genera zozobra entre los trabajadores cuyo sueldo inicial está en los 3.416 pesos, unos 184 pesos por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
El aumento que dará la Nación será la referencia que la mayoría de las provincias tomará para negociar con los gremios, y los gobernadores miran con preocupación las arcas públicas, presionados por el aumento generalizado de costos que les provoca la inflación.
El gobierno de Chaco convocó para hoy también a los representantes docentes para hacerles una oferta, pero los sindicatos Atech y Federación Sitech ya definieron en asambleas que no iniciarán el ciclo lectivo el miércoles 26 de febrero, además de convocar a un paro por 72 horas.
Suteba, el mayor sindicato docente en territorio bonaerense, resolvió aplicar una medida de fuerza de 48 horas si el Gobierno nacional define unilateralmente el aumento salarial como los últimos dos años y no iniciar las clases el 5 de marzo, como lo había dispuesto la administración de Daniel Scioli.
Las autoridades de Buenos Aires se reunirán mañana con los sindicatos locales, pero entre los docentes reina el escepticismo porque el gobierno provincial no se apartaría de lo que marque la Casa Rosada, debido a la complicada situación financiera de arcas bonaerenses.
Los docentes salteños agrupados en el gremio SITEPSA resolvieron continuar con un plan de lucha y aprobaron la adhesión a la jornada nacional de protesta convocada para el 26 de febrero, con una movilización en Salta capital a las 19 horas en las calles Belgrano y Balcarce.
En Jujuy, los docentes ratificaron el reclamos del 61 por ciento solicitado por los gremios docentes paritarios, UDA, AMET, CEA y SADOP para llevar el piso salarial de 8.570 pesos y anticiparon a la gestión de Eduardo Fellner que el ciclo lectivo no iniciará.
Otras provincias decidieron anticiparse a la Nación y ofrecer cifras mayores al 25 por ciento para evitar un aumento de la conflictividad social y permitir que las clases comiencen en tiempo y forma.
Córdoba propuso a los maestros una suba de 31,6 por ciento, lo cual llevará el sueldo inicial a 5.500 pesos y el gobierno puntano que encabeza Claudio Poggi anunció un aumento salarial escalonado del 30 por ciento para los trabajadores estatales.





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